Las universidades avanzan hacia una selectividad con una estructura más común para 2026
Estas recomendaciones establecen el mismo grado de optatividad para las diferentes asignaturas en todo el territorio.
Durante las VII Jornadas CRUE sobre Acceso y Admisión que se celebran este lunes en la Universidad Complutense de Madrid se ha presentado la propuesta de la CRUE sobre la que han trabajado más de 550 especialistas. Las Comisiones Estatales de Materia, integradas por especialistas de cada disciplina y distrito universitario, han trabajado para estandarizar los porcentajes de diseño competencial y el margen de preguntas optativas aplicables a cada materia. También han consensuado bloques de saberes básicos comunes y han concretado los criterios de evaluación específicos y su valoración.
El vicerrector de Estudiantes de la Universidad de Granada, Juan Luis Benítez, ha señalado que se han logrado armonizar hasta 30 materias de las 35 que son evaluadas en la prueba de acceso a la universidad, y que en dos (biología e italiano) la unificación es parcial mientras que en tres (como portugués y plástica) no se ha logrado consenso. La finalidad es que los profesores de Bachillerato sepan antes de irse de vacaciones las materias y orientaciones del curso que viene. Además la CRUE propone crear un Observatorio de materias PAU para hacer un seguimiento de cómo evalúan y corrigen las diferentes autonomías, con el fin de seguir ajustando cada vez más el modelo y avanzar hacia nuevas orientaciones.
Más allá de la PAU de 2025
Se trata de ir más allá del consenso de mínimos que se alcanzó a finales del 2024 frente a la nueva PAU que estrenarán más de 340.000 alumnos de segundo de bachillerato a principios de junio y que se celebrará los días 3, 4, 5 y 6 en la mayoría de comunidades autónomas, excepto en Canarias y Cataluña. Para este curso la nueva PAU tendrá un modelo de examen único de en cada materia, que deberá hacerse en 90 minutos, y el diseño es competencial entre el 20 % y el 25 % de las preguntas o tareas que el alumnado debe realizar.
Actualmente se establece la opcionalidad en las pruebas, permitiendo al alumnado elegir entre varias preguntas o tareas en algunos apartados si así se estima oportuno y la penalización máxima por faltas de ortografía será de 2 puntos para los ejercicios de Lengua y Literatura II y lenguas cooficiales; de 1,5 puntos para el examen de lengua extranjera, y de 1 punto para el resto de materias.
Armonizar respetando la diversidad de las comunidades
La directora general de Evaluación y Cooperación del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, Mónica Domínguez, ha apostado por “armonizar contenido y estructura y asegurar la equiparación de la prueba entre los diferentes territorios” pero respetando la diversidad de cada Comunidad Autónoma. Ha pedido que el modelo sea “coherente, justo y con pleno respeto a la diversidad de las Comunidades Autónomas” y en este sentido fuentes de la CRUE han insistido en que una prueba cien por cien común en el contenido “es imposible”. El objetivo es avanzar en aspectos técnicos, como una corrección común o en la estructura que deben tener los exámenes.
La mayoría de los vicerrectores han apoyado que empiecen a redactarse los modelos de exámenes de 2026 para que estén listos en julio o como muy tarde a principios de septiembre. De momento el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades está dispuesto apoyar los acuerdos que se alcancen y “sean buenos para este país”, ha incidido el secretario de Estado de Universidades, Francisco González, que también ha participado en estas jornadas.
González ha pedido que el nuevo modelo se guíe por el rigor académico, la igualdad de oportunidades y la objetividad en la evaluación. “Somos muchas las administraciones que participamos y se debe combinar la homogeneidad y la armonización estructural con la flexibilidad para atender la diversidad del estudiantado”, ha recalcado.
González ha avanzado que en el curso 2024-2025 se matricularon para presentarse a la PAU más de 341.000 alumnos, de los que finamente se examinaron el 96% y aprobaron el 90,2%. Un “récord histórico” en el número de aprobados, que aumentó el 28% respecto al curso anterior, y en el número de matriculados, que también se incrementó el 21%.
Armonizar también los “redondeos” en materias clave
Los rectores de las universidades públicas apoyan seguir trabajando sobre otros aspectos como el “redondeo” que hace cada distrito universitario de las notas de materias como Física y que luego son importantes para la puntuación final. Además todavía hay 5 materias que no se han armonizado: Técnicas gráficas plásticas, Portugués, Italiano, Biología y Empresa y diseño de modelos de negocio.
Todos coinciden en que “falta camino por recorrer” aunque resaltan el consenso, que empezó en noviembre de 2024, cuando se pactaron criterios mínimos como los de corrección ortográfica o las fechas de los exámenes, iguales en toda España este año, excepto en Canarias y Cataluña. Una prueba común, con las mismas preguntas en todo el territorio, no es posible, adelantan. “No se puede establecer ese máximo de igualdad porque los bachilleratos son distintos según cada comunidad autónoma”, incide María Antonia Peña.
El conselleiro de Educación, Ciencia, FP y Universidades de la Xunta de Galicia, Román Rodríguez, ha valorado el acuerdo diciendo que “desde Galicia llevamos años impulsando que exista una PAU lo más homogénea y común posible, básicamente para reducir la desigualdades entre las personas que se presentan a 17 pruebas diferentes a través de una única puerta que permite acceder a la universidad en el Sistema Universitario Español”. En ese sentido, Rodríguez ha recordado que las comunidades gobernadas por el Partido Popular diseñaron un proceso “progresivo” que busca que “se tienda hacia una modelo más común y homogéneo”, al que ha dicho que la CRUE “se suma” porque es “de sentido común”.
Frente a esta “lógica”, sin embargo, ha situado al Gobierno central, que ha dicho que está “entorpeciendo” ese objetivo al plantear “un marco que dificulta el encuentro y el entendimiento para llegar a la homogeneización en las pruebas de acceso a la universidad”. “Es obvio que una comunidad autónoma como Galicia tiene que tener un examen adecuado a sus circunstancias y al hecho de tener lengua propia, pero sí que tenemos que avanzar progresivamente de cara a un marco más convergente, homogéneo y común”, ha concluido el conselleiro, que ha señalado que la CRUE “está en el buen camino”.
