Google anuncia Credential Manager, una tecnología de verificación de edad segura y eficaz
La lógica es sencilla: del mismo modo que, en un parque infantil, hay que adaptar los juegos a las distintas edades de los niños, los diferentes sitios web y aplicaciones requieren protecciones a medida.
Google se suma a los esfuerzos de la Comisión Europea y lanza hoy Credential Manager, una tecnología de verificación de edad. Esta herramienta, que ya está disponible en Android, crea un canal seguro para compartir información sobre la identidad –incluida la edad– y permite verificarla mediante tecnologías con prueba de conocimiento cero.
Un sitio web o una aplicación puede utilizar esta herramienta para “llamar” a un contenedor de credenciales del visitante –como un monedero digital o una aplicación digital de verificación de edad– y obtener estrictamente la información sobre la edad necesaria. De esta manera, resuelve uno de los desafíos más problemáticos en el camino hacia una verificación universal de la edad.
Actualmente, este método criptográfico permite a un visitante demostrar que es mayor de 18 años sin revelar quién es ni dar ninguna otra información. En el futuro, esta tecnología podría adaptarse a otras fuentes de información sobre la edad y a franjas de edad específicas, como los menores de 18 años.
Otras empresas han propuesto enfoques diferentes. Una de esas propuestas pide que sean los sistemas operativos de los dispositivos quienes se encarguen de verificar la edad, en nombre de los sitios web. Pero para llevarla a la práctica sería preciso rediseñar los protocolos que definen una web descentralizada, con consecuencias imprevisibles.
Otra propuesta aboga por que sean las app stores las que verifiquen la edad de los visitantes, en nombre de las aplicaciones móviles. Sus partidarios –Meta, entre ellos– dicen que sería una solución “sencilla”, pero lo cierto es que deja fuera de la ecuación los ordenadores de sobremesa y otros dispositivos que las familias normalmente comparten (y, además, no serviría con las aplicaciones que vienen preinstaladas en los teléfonos, como las de Meta).
Y lo que es aún más inquietante, exigiría compartir datos muy granulares sobre la banda de edad con millones de desarrolladores. ¿Para qué necesitan esos datos aplicaciones como, por ejemplo, una linterna? A nosotros nos preocupa, y mucho, el riesgo que esta “solución” supondría para los niños.
El entorno digital no deja de evolucionar. Herramientas como Credential Manager demuestran que la protección de la infancia puede evolucionar al mismo ritmo. Nuestra intención es promover la cooperación entre expertos, reguladores y familias para refinar estas herramientas de verificación de la edad, y la oferta disponible.
Esta cuestión tiene un especial interés en Europa porque, en estos momentos, se está trabajando en distintas iniciativas para que las empresas se comprometan a verificar la edad de una forma efectiva. Por ejemplo, la Comisión Europea está avanzando en una solución técnica para crear documentos de identificación digitales a escala de la UE, que podrían expedir los gobiernos u otras fuentes de confianza. Además, los requisitos del nuevo Artículo 28 de la Ley de servicios digitales aporta un marco político para ello.
