El verano es una oportunidad magnífica para que nuestros estudiantes consoliden el aprendizaje de forma distendida y natural. Lejos de las aulas y los exámenes, las matemáticas pueden vivirse como un juego, un reto o una historia fascinante. Por eso, se proponen una selección de actividades, juegos de mesa y lecturas recomendadas para que niños y adolescentes sigan en contacto con las matemáticas durante las vacaciones. Porque aprender también es cosa del verano.









